Referencia 60106
Deliciosa pasta seca pero suave y delicada. Receta tradicional con manteca de cerdo.
Elaboradas de forma manual en el horno y con la receta tradicionales.
Delicada pasta que se deshace en la boca.
Bañadas y doradas con huevo y coronadas con su almendra.
Harina de TRIGO, manteca de cerdo, azúcar, aceite de girasol, HUEVOS, zumo de naranja natural, ALMENDRA 1% y ralladura natural de naranja y de limón.
Por cada 100 g:
| Valor energético: | 2079 kj. 497 kcal. |
Grasas: De las cuales son saturadas: | 25.3 g. 7.22 g. |
Hidratos de carbono: De los cuales Azúcares: | 59.9 g. 15.7 g. |
| Proteínas: | 6.2 g. |
Sal: | 0.6 g. |
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<p>Este popular dulce manchego, que se entronca en nuestros más entrañables recuerdos, requiere un gran esfuerzo para ser elaborado como manda la tradición.</p> <p>Pese a lo humilde de sus ingredientes, requiere de un gran cuidado para poder llegar a sus hogares en las mejoes condiciones.</p> <p> </p> Las típicas rosquillas fritas, como las de nuestra abuela por carnaval. Elaboradas con todo el esmero que merece tan apreciado dulce.
<p>Nos tenemos que remontar al siglo XVII, para hablar de una especialidad que las monjas Clarisas del Convento de Santa Clara de Alcázar de San Juan realizaban en los obradores del Convento, y que era conocida como <strong>“bizcochos de la concepción”</strong>. Las monjas Clarisas estuvieron haciendo estas tortas en su convento, hasta que en el siglo XIX se prohibió el ingreso de más monjas, procediéndose a cerrarlo en 1868, con el triunfo del liberalismo.</p> <p>Sin embargo, esta receta quedó en manos de algunos alcazareños afortunados, que en sus obradores comenzaron a fabricar estar tortas que hoy en día son comercializadas por toda España como <strong>dulce típico manchego</strong>.</p> <p>Las tortas de Alcázar son un bizcocho suave, tierno y delicado, ideales con un vaso de leche o para preparar la auténtica "<strong>bizcochá manchega"</strong>. Esta se elabora hirviendo leche con un palo de canela, piel de limón y azúcar, cuando está tibia de vierte por encima de las tortas y se deja reposar en la nevera. ¡Una delicia para el paladar!</p> Bizcocho esponjoso, tipo genovés, sin grasa, que en vez de cocerse en un molde, se cuece sobre una superficie plana. Vienen pegadas en un lindo papel dónde encajan como un guante.
<p>Nos tenemos que remontar al siglo XVII, para hablar de una especialidad que las monjas Clarisas del Convento de Santa Clara de Alcázar de San Juan realizaban en los obradores del Convento, y que era conocida como “bizcochos de la concepción”. Las monjas Clarisas estuvieron haciendo estas tortas en su convento, hasta que en el siglo XIX se prohibió el ingreso de más monjas, procediéndose a cerrarlo en 1868, con el triunfo del liberalismo. Sin embargo, esta receta quedó en manos de algunos alcazareños afortunados, que en sus obradores comenzaron a fabricar estar tortas que hoy en día son comercializadas por toda España.</p> <p>Las tortas de Alcázar son un bizcocho suave, tierno y delicado, ideales con un vaso de leche o para preparar la auténtica bizcochá manchega. Esta se elabora hirviendo leche con un palo de canela, piel de limón y azúcar, cuando está tibia de vierte por encima de las tortas y se deja reposar en la nevera. ¡Una delicia para el paladar!</p> Bizcocho glaseado de superficie plana sobre una base de chocolate. Dulce muy básico y humilde pero delicado tanto en textura como en sabor.
<p>Mazapán modelado en forma de anguila, pero con relleno de fruta, batata, yema o cabello de ángel, y decoradas en la superficie con frutas confitadas y clara de huevo.</p> <p>Según cuenta la leyenda, la elaboración de mazapanes con forma de anguila se debe al interés de las autoridades cristianas de los siglos XV-XVI por desenmascarar a los judíos y falsos conversos ocultos.</p> <p>Como la anguila es un animal tabú en el Judaísmo, comida prohibida para los hebreos por su parecido con las serpientes, al darle al mazapán esta forma y al ver la reacción de las personas que lo comían, con agrado o desagrado, se podía identificar así a los falsos conversos.</p> Dulce típico toledano, que recuerda en forma de mazapán a las desaparecidas anguilas que se pescaban en el rio Tajo. Esta es una de las formas más antiguas utilizadas para el mazapán y su existencia se manifiesta desde tiempos de los Reyes Católicos.